Escuela Bilingüe e Instituto San Jose

¿Quiénes somos?

El Instituto San José fue fundado en 1954 por los jesuitas de la Provincia de Missouri, Estados Unidos, a la cual Honduras pertenecía como Misión en ese entonces.

En El Progreso no había otras instituciones educativas privadas y los jesuitas vieron la oportunidad de contribuir por medio de la Educación. Las primeras clases comenzaron en en una pequeña casa de madera. El grupo inicial fue de 48 estudiantes. Al año siguiente y con el incremento de la matrícula, se debió trasladar al lugar que actualmente ocupa, en un área de 9.5 Mz.

Los edificios principales datan de finales de la década de los ”50. El San José comenzó como Instituto para varones y durante 18 años contó con una extensión para las señoritas que era regentada por las Hermanas Religiosas de Notre Dame, que hacia 1972 constituyeron oficialmente su propia Institución independiente. El San José continuó a partir de entonces como institución co-educativa. En 1996 el San José abrió la sección del Jardín para niños y la Escuela Primaria, ampliando así su servicio a la comunidad educativa.

Durante 25 años, el ISJ tuvo al frente rectores jesuitas norteamericanos, de la Provincia de Missouri. En la década de los ”70 se incorporaron a la Misión de Honduras jesuitas llegados de España y pronto el liderazgo de la institución pasó a sus manos. Tras sesenta y dos años, el Instituto San José cuenta con una historia benéfica y positiva, constituyéndose en uno de los mejores colegios del país y en particular de la zona.

MISIÓN – VISIÓN

MISIÓN: Una comunidad educativa Ignaciana que desde las Características de la Educación de la Compañía de Jesús y los valores evangélicos, colaboramos en la formación integral de hombres y mujeres para los demás, gestores de su propia historia y promotores de una sociedad hondureña justa, ética y equitativa.

VISIÓN: Queremos ser una institución que a través de una Educación Evangelizadora contribuyamos en la formación integral de personas, promoviendo valores y desarrollando competencias necesarias, para que sean capaces de comprender su realidad y transformarla, con opción preferencial por los pobres, inspirada en la Espiritualidad Ignaciana.

Scroll hacia arriba